Mientras estás subido al andamio,
tu competencia se está llevando
la obra de 80.000 €.
Cada WhatsApp que tarda más de 10 minutos en contestarse te cuesta dinero. No te hace falta otra libreta, ni otro comercial, ni alguien manejándote las redes. Te hace falta un asistente que conteste, pregunte lo importante y solo te pase a los que vienen con presupuesto y plazo —para que tú decidas cuándo bajar del andamio.
Cada semana se te van
horas y obras
por el desagüe.
Te subes al coche para medir un piso, conduces 45 minutos, llegas, le caes simpático al señor —y nunca más vuelves a saber de él. La gasolina la pagas tú. La hora de tu jefe de obra, también.
Le sacas la obra, los metros y el plazo a base de mensajes, te sientas a hacerle el presupuesto entero… y no tenía ni fecha ni dinero. Esa tarde ya no te la devuelve nadie.
Muchos de los que escriben no tienen ni presupuesto, ni plazo, ni dirección. Solo quieren un número para compararlo con su cuñado. Y aun así contestas, porque alguno sí acaba comprando.
El cliente manda WhatsApp a tres empresas a la vez. Gana el primero que contesta con cara y ojos. Si estás en una obra sin cobertura, ya has perdido. No es injusto: es matemática.
¿Cuánto te cuestan
los curiosos?
Mueve las barras con lo que te pasa en un mes normal. A bulto vale: es tu cuenta, no la mía.
Por WhatsApp, formulario, web o redes.
Sacarle qué obra es, los metros, para cuándo y con qué presupuesto.
Los que preparas, salgan o no.
No cuentes todos los que no salieron: solo los que no tenían ni fecha ni presupuesto, o solo querían un número para comparar.
Ir, medir, volver y hacer el presupuesto. Si das precio sin moverte, solo el presupuesto.
Para pasar las horas a euros con una cifra tuya.
En diez minutos te digo si el filtro te sale a cuenta con estos números. Y si no, te lo digo yo.
Enséñamelo con estos números →Es una cuenta a bulto con tus números, no una promesa: el asistente no te quita todos los que no salen, te quita los que ni fecha tenían.
Instalamos un
muro anti-curiosos
en tu WhatsApp.
Contesta por ti a cualquier hora, en castellano y catalán, y solo te pasa a los que van en serio, con la ficha completa.
Si en los 30 días desde que se enciende no te convence, me lo dices, lo apago y te devuelvo todo lo que me hayas pagado. Sin explicaciones.
El asistente filtra. Tú cierras obras.
Solo te llegan los Clientes de Oro: con zona, obra, metraje, plazo y presupuesto. Con el resto hace lo que tú le digas: les contesta con educación y te quedan apuntados, sin que tú levantes la cabeza del plano.
«¿Cuánto vale más o menos?»
«Mi vecina quiere reformar…»
2 videollamadas.
14 días.
Cero líos.
Me cuentas cómo trabajas
Primera videollamada. Me explicas qué obras haces, en qué zonas y qué le preguntarías tú a un cliente. Lo apunto yo todo y pedimos juntos la línea nueva para el asistente. Tu número de siempre no se toca.
Lo dejamos conectado
Segunda videollamada. Damos de alta el número nuevo en WhatsApp y acabamos de afinar lo que va a preguntar. Compartimos pantalla y te voy diciendo dónde pulsar.
Lo pruebas y lo encendemos
A los 14 días lo tienes listo. Le escribes como si fueras un cliente: si te gusta cómo contesta, lo encendemos; si no, lo ajusto hasta que te guste. No se enciende hasta que tú, el jefe, das el OK.
Lo que todo el mundo
nos pregunta antes.
¿Y si responde mal y me hace quedar mal con el cliente?
Y a partir de ahí no te dejo solo: detrás del asistente estoy yo, pendiente de las conversaciones, revisándolas y afinándolo cada semana con lo que aprende de tus obras. Mejora continua. Y si en cualquier momento contesta algo raro, lo paras desde el móvil con un mensaje.
¿Cómo se paga y qué pasa si no funciona?
Y la garantía va por escrito en el contrato: si en los 30 días desde que se enciende no te convence, me lo dices, lo apago y te devuelvo todo lo que me hayas pagado, sin explicaciones. Después, el mes que no te convenza, el siguiente no lo pagas y lo dedico a ajustarlo contigo; si aun así no te convence, te das de baja ese mismo mes. Hasta tres meses al año y nunca dos seguidos. El riesgo es mío.
¿Tengo que preparar algo para la instalación?
¿Lo metéis en mi número de toda la vida?
La línea nueva va a tu nombre: es tuya y te la quedas aunque un día lo dejes.
¿Y si en mi pueblo ya lo tiene otro?
¿Dónde recibo los clientes cualificados?
¿Sirve solo para reforma integral o también para obra nueva, locales, comunidades…?
¿En qué idiomas habla el asistente?
Diez minutos y te lo enseño con tus números.
Me escribes, quedamos cuando te venga bien y te paso un enlace: se abre en el navegador, no te descargas nada. Mejor desde el ordenador. Te hago un par de preguntas, ponemos lo que te cuestan los curiosos al lado del filtro y ves si te sale a cuenta. Si no, te lo digo yo.